Pocos visitantes saben que Mallorca esconde paisajes de alta montaña que recuerdan más a los Pirineos que al Mediterráneo. Los embalses de Cúber y Gorg Blau, situados bajo la mole imponente del Puig Major (1.445m, el pico más alto de las Baleares), son quizás el secreto mejor guardado de la isla.
Construido en 1971, el embalse de Cúber tiene una capacidad de 5.5 millones de m³ y es uno de los depósitos de agua potable más importantes de Mallorca. La carretera Ma-10 pasa justo al lado, haciendo muy fácil su visita. El paisaje que rodea el embalse es de una belleza sorprendente: picos nevados en invierno, praderas de alta montaña y la omnipresente silueta del Puig Major coronada por sus antenas militares.
A apenas 2km de Cúber, el Gorg Blau es considerado el mayor embalse de Mallorca con 9.6 millones de m³ de capacidad. El nombre ("lago azul") hace justicia al color turquesa intenso de sus aguas cuando están llenas. Rodeado de pinos y encinas, ofrece un ambiente más boscoso que Cúber.
Desde el parking junto a la Ma-10 en Cúber, la ruta circular conecta los dos embalses siguiendo senderos marcados con la señal GR-221. El recorrido completo toma 3-4 horas a ritmo tranquilo y ofrece vistas constantemente cambiantes del Puig Major y el valle.