Sóller tiene una relación especial con el mar. Durante siglos, sus habitantes usaron el puerto natural de la bahía para comerciar con el norte de África y la Península. Pero fue en el siglo XIX cuando la historia de Sóller y el mar alcanzó su cenit con la gran emigración a Francia.
Situado en la Torre Picada del siglo XVI, el museo recorre la historia marinera de Sóller desde sus orígenes. La colección incluye embarcaciones tradicionales de madera restauradas, instrumentos de navegación, uniformes, fotografías históricas y documentos que narran tres siglos de vida marinera.
La exposición estrella del museo cuenta la historia de los cientos de familias de Sóller que emigraron a Francia entre 1850 y 1950 para establecer negocios de importación de naranjas y limones. Llegaron a controlar una parte significativa del comercio de cítricos en el sur de Francia, y muchas de las calles de Sóller llevan los nombres de estas familias.